El 24 de octubre se celebra el Día de las Bibliotecas. Como cada año, Tabakalera, Koldo Mitxelena Kulturunea y Donostia Kultura organizan conjuntamente varias actividades. Entre ellas, una jornada profesional que se celebra el día 27 en Tabakalera. Entre las personas invitadas está Ferran Burguillos, gerente del Consorci de Biblioteques de Barcelona. Las trabajadoras y los trabajadores de dicho consorcio están en huelga desde el 26 de mayo.
Tal y como queda dicho, como todos los años Tabakalera, Koldo Mitxelena Kulturunea y Donostia Kultura han organizado diversas actividades con motivo del Día de las Bibliotecas 2026.
La jornada Aprendiendo a enredarnos tendrá lugar en Tabakalera el día 27 de octubre, a partir de las 9:15 horas. Entre las personas invitadas, está Ferran Burguillos, gerente del Consorci de Biblioteques de Barcelona.
Bartzelonako liburutegiak greban, apunte hau euskaraz.
La cosa es que las trabajadoras y los trabajadores del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona llevan varios años luchando por la mejora de sus condiciones laborales. Como las instituciones dan vueltas y más vueltas a sus peticiones, llevan desde el 26 de mayo en huelga. Y ahora ya no son solamente las bibliotecas de Barcelona, sino que el conflicto se ha extendido a toda Cataluña.
El comité de empresa del Consorci ha enviado una carta a Donostia solicitando la difusión del comunicado y pidiendo nuestra solidaridad. Son dos los sindicatos que conforman el citado comité: Intersindical – Confederació Sindical Catalana y Confederació General del Treball de Catalunya.
Antes del comunicado tres enlaces:
“Defensar la biblioteca pública és defensar els últims espais democràtics i lliures”, un reportaje en La Directa. Es del 19 de octubre.
Blog de la CGT de las bibliotecas de la Diputación de Barcelona.
Comunicado del comité de empresa del Consorci de Biblioteques de Barcelona
Compañeras, compañeros
Dado que Donostia Kultura junto con Tabakalera y Koldo Mitxelena Kulturunea acoge la celebración del Día de las Bibliotecas con una jornada profesional a la que ha sido invitado Ferran Burguillos, gerente del Consorci de Biblioteques de Barcelona, os hacemos saber que las bibliotecas públicas catalanas estamos en lucha desde hace meses. Desde el Comité de Empresa y el Comité de Huelga de Biblioteques de Barcelona también apostamos por el trabajo y las luchas compartidas y por ello os hacemos llegar esta información y apelamos a vuestra solidaridad.
Sabemos que los trabajadores de Tabakalera mantuvieron una huelga indefinida durante 229 días en 2019 y nos sirve de ejemplo. En las bibliotecas de Barcelona llevamos más de 150 días de huelga, desde el 26 de mayo de 2026.
Nuestro gerente pronunciará, sin duda, una conferencia impecable sobre el valor de las redes profesionales en el sector bibliotecario. Mientras tanto, constatamos su falta de voluntad para desencallar un largo conflicto que hace meses decidimos afrontar para resolverlo. Porque, ¿cómo puede crear redes un personal agotado, desbordado, mal remunerado y que no disfruta de una conciliación laboral digna? ¿Cómo podemos seguir ofreciendo un servicio de calidad al público en estas condiciones?
Estamos al frente del servicio mejor valorado sistemáticamente por la ciudadanía. Somos la puerta de acceso universal a la cultura, el conocimiento y la información. Aportamos cohesión a los barrios y pueblos de Cataluña. Además, creemos que es indiscutible que la polarización social y política actual necesita, más que nunca, espacios de vertebración colectiva horizontal.
Las bibliotecas son los últimos espacios verdaderamente democráticos, libres y abiertos de nuestros pueblos y ciudades. Pero no podemos sostener esta responsabilidad solo con vocación y buena voluntad. La vocación no paga las facturas, ni la buena voluntad resuelve la falta crónica de personal o la falta de coordinación política.
Por eso, hace meses que dijimos «BASTA». Exigimos soluciones, exigimos diálogo y exigimos una transformación real.
La calidad del servicio es directamente proporcional a la calidad de las condiciones laborales de quienes lo mantienen en marcha.
Reivindicamos lo siguiente:
1. Valoración real de la profesión: basta ya de palmaditas en el hombro. El reconocimiento debe traducirse en acciones, respeto institucional y condiciones laborales dignas.
2. Inversión en un servicio básico: somos el servicio público mejor valorado, pero siempre somos los últimos a nivel presupuestario. Exigimos una inversión pública digna, estructural y sostenida.
3. Derechos salariales y laborales: escalas salariales justas, acordes con las competencias y las responsabilidades reales que asumimos.
4. Más personal: faltan manos. Aumentar la plantilla no es un lujo ni un capricho, es una necesidad urgente para evitar el agotamiento físico y mental de nuestros equipos.
5. Conciliación laboral: tenemos derecho a una vida personal y familiar que sea compatible con unos horarios de apertura cada vez más exigentes.
6. Bibliotecas seguras: exigimos medidas preventivas eficaces y protocolos eficientes contra las violencias para proteger a usuarias y trabajadoras.
Tras meses de negociación, ni los responsables técnicos ni los políticos han mostrado voluntad real de llegar a un acuerdo. Solo exigen que rebajemos nuestras demandas. A finales de julio, la empresa nos quitó todas las mejoras sociales y sindicales y nos dejó sin convenio, a pesar de que la ley obliga a una prórroga automática hasta alcanzar un nuevo acuerdo con la parte sindical.
El Defensor del Pueblo de Barcelona ha emitido una resolución instando a la retirada del castigo a la plantilla. Y los grupos políticos del consistorio votaron del 6 de octubre en sesión monográfica instando a un acuerdo. Las dos peticiones han sido ignoradas.
Por ello, los trabajadores y las trabajadoras de las bibliotecas públicas de Barcelona, denunciamos el menosprecio que recibimos por parte del Consorci de Biblioteques de Barcelona y Ayuntamiento. No nos dejan más remedio que continuar en huelga indefinida.
Entendemos que queráis celebrar un acto que dé sentido al Día de las Bibliotecas y os pedimos que escuchéis nuestra voz. Sin condiciones laborales dignas las bibliotecas son paredes huecas.