La periodista y documentalista sonora Isabel Cadenas Cañón ha publicado la tercera temporada del pódcast De eso no se habla a finales de mayo. Esta producción de EITB cuenta la historia de la niña Begoña Urroz Ibarrola, asesinada al explotar una bomba en junio de 1960 en la estación de Amara, San Sebastián. Isabel lo está contando con la ayuda, entre otras personas, de su hermana del mismo nombre, nacida dos años después de la fallecida.
Isildutako istorioak, apunte hau euskaraz
El apunte en euskera lo escribí después de escuchar los dos primeros episodios. Este domingo he escuchado los dos siguientes.
Aunque en un principio fue el DRIL quien asumió la autoría, la hermana dice que la familia creyó durante mucho tiempo que fue obra de ETA.
El origen del pódcast le debe mucho al documental Ixabelen sukaldea (La cocina de Ixabel).
Este film documental realizado por Xuban Intxausti recoge los testimonios de vecinos y vecinas de Lasarte-Oria, víctimas todas ellas de violencia de origen político. Xuban se puso en contacto con Isabel Cadenas para contarle la historia de la familia Urroz Ibarrola.
Me sorprende que esos testimonios únicamente tengan 30 visualizaciones en Youtube. Como si no nos interesaran ya estas historias de dolor. Como si quisiéramos pasar página deprisa y corriendo.
El grupo de vecinas y vecinos Lasarteko Bizikidetza Taldea se juntaba en la cocina de Ixabel, porque Ixabel era pontonera. No conocía la expresión en castellano, o no la recordaba, y la usa Txema Urkijo en uno de los episodios del pódcast: en euskera se usa zubigile. Ixabel era, además, vecina puerta con puerta de la familia Urroz Ibarrola.
En los dos primeros capítulos aparecen Begoña Urroz, su marido Juan Luis, Xavier Montanyà, Txema Urkijo, Ernest Lluch, Rosa Lluch… En el tercero y el cuarto, Ana Urchueguía, Jesús Duva, Maixabel Lasa, Iñaki Egaña, Luis R. Aizpeolea, Santiago de Pablo, José Manuel Rodríguez Uribes… Parece que en el quinto aparecerá José Bono.
Isabel Cadenas es la narradora de cada capítulo. Ya la conocía de antes y ahora he comprobado que sigue haciéndolo con maestría.
Al final del primer capítulo hay un cambio importante: pasa a utilizar la segunda persona y se dirige a la Begoña Urroz viva. Advierte de que ese cambio se mantendrá hasta el final.
En su día, y a la hora de dar a conocer esta historia, tuvo un papel importante Ernest Lluch. Pocos meses antes de que ETA lo matara, el profesor y político catalán publicó en el año 2000 un artículo en La Vanguardia y Vocento donde aseguraba que la niña fue víctima de ETA. La familia Urroz está por ello muy agradecida, porque rescató del olvido esta triste historia.
Lluch metió la pata y, según parece, recogió el dato de un texto del vicario José Antonio Pagola. Este se lo había oído a una catequista cercana a la familia.
Ahora ya está claro que no fue ETA y que fue obra del DRIL. Sorprenden las palabras de Jesús Duva en el cuarto episodio: él firmó un reportaje en El País en enero de 2010 y, a pesar de que en el propio periódico Aizpeolea publicó en junio de 2020 otro artículo donde atribuía la acción al DRIL, no parece bajarse del burro.
El domingo pasado escribí mis impresiones sin leerme estos dos textos escritos por mí hace unos años:
Begoña Urroz Ibarrola debió de ser la primera, publicado el 31 de enero de 2010.
Siguen lloviendo mentiras, una rectificación publicada el 17 de febrero de 2010.
Como podéis comprobar, yo también me creí que fue ETA quien la mató.
Dicho lo cual recomiendo que escuchéis este pódcast de Isabel Cadenas Cañón.