El 29 de diciembre salvamos el día gracias a este trío.
Hacía tiempo que tenía ganas de dar una vuelta desde Meaka (Irun) hacia el parque Aiako Harria. Tenía ganas de ver, sobre todo, la cascada de Aitzondo.
Ana, Andoni eta Leire, lerro hauek euskaraz.
Llegamos hasta ella, vimos lo que queríamos ver y continuamos el paseo por Enbido y Meazuri.
Cerca del aparcamiento de Elurretxe, mi amigo pisó mal y se cayó en una pequeña regata. No se hizo daño, pero salió del agua empapado.
Una pareja joven con la que nos habíamos encontrado un poco más abajo, nos dijo que lo mejor sería acercarnos a Elurretxe y que de allí alguien nos acercaría hasta el coche, ya que lo teníamos en el aparcamiento de la sidrería Ola. Algo más de cinco kilómetros por carretera.
Hacía buen tiempo y en veinte minutos conseguimos llegar a Elurretxe. Había muchos coches allí aparcados, pero nuestro primer plan fue ver si el servicio de taxis de Irun nos echaba un cable.
Me costó, porque tenía problemas con la cobertura del teléfono. A la quinta, conseguí que la telefonista me entendiera. Le dije que necesitábamos un taxi para bajar a la sidrería Ola. Eso sí, la avisé de que el taxista trajera una manta o algo parecido, porque no queríamos mojar el coche.
Cuando escuchó eso, la telefonista me dijo que no, que ningún taxista haría ese servicio. Le dije por segunda vez que con una manta o similar el vehículo no sufriría ningún desperfecto. Ella me repitió que los taxis no están para eso. Me despedí como pude y pensé en cómo solventar aquella situación.
Cuando tuve problemas de cobertura, le dije a una mujer que andaba por allí a ver si tenía teléfono. Al colgar la llamada y ver que no habíamos conseguido taxi, se ofreció a bajarnos a Irun.
Ana y sus dos hijos, Andoni y Leire, acababan de llegar a Elurretxe y se disponían a dar una vuelta aprovechando el buen tiempo.
Nos bajó a la sidrería Ola y cambiaron el plan de arriba por uno allí abajo. Les agradecimos su buena obra e intercambiamos teléfonos.
El sábado, 3 de enero, volvimos a Irun y nos pasamos por la tienda Elkar del paseo Colón (Bertso-Hop) para dejarles un detalle a los tres: un libro con recorridos por el parque de Aiako Harria y Jaizkibel.
Lo recogieron la víspera de Reyes y Ana nos mandó un mensaje de agradecimiento: que cuando hagan esos recorridos se acordarán de nosotros.
Nosotros también nos acordaremos de ellos para bien. No puedo decir lo mismo del servicio de taxis de Irun.